Trabajar de Freelancer, los 7 errores que no deberías cometer

Trabajar de Freelance
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Sí, hoy hablaré de trabajar de Freelancer. Bueno, más bien de los errores que, si eres Freelance no deberías cometer.

(Y que todos cometemos alguna vez 😭)

Lo primero de todo, es aclarar que valen para cualquier profesional que trabaje por su cuenta. Un Freelance, por muy bien que suene el término en inglés, es lo que se conoce como el autónomo de toda la vida.

No importa que seas pintor, cerrajero o diseñador gráfico. Si vas a trabajar de Freelance, los errores serán los mismos, independientemente de tu profesión.

Por desgracia, la lista no se queda en 7 ¡Pero tampoco es cuestión de hundirnos en la miseria!

Voy a hablar de los que creo que son los principales errores. Los que todos cometemos alguna vez; sobre todo cuando estamos empezando.

La buena noticia, es que algunos dejamos de cometerlos con el tiempo.

¡Casi siempre, después de que nos han pasado claro! 😅

Así que, aquí van los 7 errores más típicos que comentemos al trabajar de Freelance:

  1. Trabajar, trabajar y trabajar
  2. Aceptar cualquier trabajo y/o cualquier cliente
  3. No cobrar por adelantado
  4. Depender de un solo cliente
  5. Hacer concesiones
  6. No valorar bien un presupuesto.
  7. Hacer reuniones gratis

Trabajar, trabajar y trabajar.

En resumen: trabajar a todas horas. Como somos autónomos, debemos hacer frente a infinidad de pagos. Esto hace, que tengamos obsesión por facturar.  Además, al trabajar de Freelancer, tenemos siempre muchísimas cosas que hacer. Si tienes la suerte de tener clientes, deberás compaginar los trabajos que te encarguen, con el trabajo que como autónomo debes tener al día.

El consejo por supuesto, es que no hagas de “Juan Palomo”. 🤓 Contrata una gestoría, externaliza los trabajos complementarios que no domines, ponte un horario con tus días de descanso…

¡Si intentas hacerlo todo solo, acabarás saturadísimo!

Aceptar cualquier trabajo y/o cualquier cliente

No saber decir NO, es un error garrafal. Tenemos obsesión por facturar. Eso hace que aceptemos cualquier trabajo y/o cualquier cliente. Aunque veamos claramente que no nos interesa.

Lo aceptamos, aun sabiendo que nos dará más problemas que otra cosa. Pero todos tenemos horas bajas. A veces, nos encanta justo ese proyecto.

Es fundamental que aprendas a decir no. Este consejo, sale en todos los manuales, pero sigue siendo el error más común. 😶

Al principio de empezar a a trabajar de Freelance, me cansaba de leer como lo repetían una y otra vez los expertos.  No acababa de entender como alguien que empezaba, podía rechazar un trabajo.

Entonces, me dedicaba más a la publicidad que a la redacción. Trabajaba con todo tipo de clientes.  Algunos de esos clientes contrataban una cosa, pero exigían mil cosas más, que nada tenían que ver con mi campo.

Si buscas un cerrajero, porque te has olvidado las llaves, esperas que solo te abra la puerta. No le pidas que además de abrirla, te la pinte de color verde. No es pintor, ¡es cerrajero!

Aprendí algo de programación, de gestores de contenidos… Perdía mucho tiempo y ni siquiera disfrutaba. Lo peor, es que me quedaba sin tiempo, para los encargos que sí eran de mi campo y que me resultaban más rentables.

Hasta que lo entendí:  había trabajos que simplemente, no me interesaban. 

Pero también puede ser que no te interesen por el precio, el cliente o mil cosas más.

Aprendí a decir no. También me di cuenta, de que me gustaba más la redacción, que la programación por ejemplo… 😉 Siempre he sido de letras.

No cobrar por adelantado

Error grave. Stop aquí🤓! Se debe cobrar como mínimo la mitad del dinero por adelantado.

Cuando uno trabaja para sí mismo, suele ser el peor negociador. No se atreve a dar el precio, no valora bien su trabajo, no tiene dotes comerciales…   Si quieres trabajar de Freelancer, asegúrate el pago. Lo mires, como lo mires, cobrar por adelantado, es la mejor garantía para cobrar.

Además, te encontrarás muy a menudo, con que casi todos los proyectos son súper urgentes. Lo quieren ya o lo necesitaban para ayer. En cuanto les pides que lo paguen por adelantado o mínimo la mitad, deja de ser urgente.

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Depender de un solo cliente

Esto debería ser la biblia de cabecera del autónomo. Nunca, bajo ningún concepto, dependas de un solo cliente. Si el cliente falla por el motivo que sea, estás muerto. Es volver a empezar, y créeme, estarás tremendamente cansado.

Procura distribuir tu facturación entre varios clientes. No dependas de uno solo, por muy rentable que te parezca.

Obviamente, estamos súper ocupados. La vida del autónomo es como el nuevo mundo. Entonces empezamos a descuidar nuestra publicidad. Abandonamos nuestra web…

La publicidad es el medio que nos traerá nuevos clientes. Debemos trabajar nuestra propia publicidad constantemente.

Dedica un tiempo semanal a trabajar el SEO. Es importante que vayas escalando posiciones. De esta forma, irás consiguiendo más tráfico y por tanto, más clientes.

Si no lo tienes muy claro, quizás te interese leer esta entrada 7 claves para mejorar el SEO y atraer tráfico a tu web

Hacer concesiones

En el momento en que hagas una concesión, asegúrate de saber bien con que cliente la haces. Es simple, no va a ser solo una, ¡será una detrás de otra!

Hacer todas las concesiones del mundo, no te garantiza quedar “súper bien” con el cliente. Tampoco te garantiza que hablará bien de ti o te dará otros trabajos.

Tu mejor garantía será cumplir con lo que prometas y trabajar bien.

No valorar bien un presupuesto

Generalmente, pasa cuando tenemos poca práctica. Pero al trabajar de Freelancer, nos puede pasar en cualquier momento. También aunque tengamos algo de rodaje. Lo que en un principio parece poca cosa, a veces se convierte en una faena eterna.

Hacemos el presupuesto y lo ajustamos al máximo para conseguir el cliente. Luego, comprobamos que no nos sale a cuenta. Pero nos damos cuenta luego…

Otras veces, nos piden algo extra y lo incluimos. Si el cliente tiene un presupuesto, cualquier trabajo extra, debe cobrarse como extra.

También puede ser, que simplemente seas tú el que te equivocas. Lo has valorado mal y punto. Acéptalo y acaba el trabajo. Cuanto antes te lo quitas de encima mejor. La ventaja es que aprenderás muchísimo.

Cuando empiezas a trabajar de Freelancer, debes aprender que trabajos te resultan más rentables. A partir de ahí, empezarás a darte cuenta de que proyectos son los que de verdad te interesan.

Hacer reuniones gratis

Es típico que los clientes te pidan reuniones para hablar del proyecto.  STOP. No deberías hacer más de 1 (o ninguna) reunión gratis. Mucho menos si es presencial.

Cuando el cliente lo tiene claro, generalmente está tan ocupado como tú. Casi siempre, te lo explica todo en un email o por teléfono. Incluso te pide disculpas, porque no tiene tiempo para reunirse.

Las reuniones suelen darse cuando se trata de una gran empresa o cuando es el propio cliente el que no tiene nada claro.

Estas reuniones, por norma, pueden durar 1 hora o incluso más. Eso es, una hora de tu tiempo. Una hora, además, que deberás “preparar”, si quieres dar una imagen profesional. En esa reunión, tienes que demostrar, que sabes de lo que hablas y que eres el mejor para hacerlo. Preparar esa reunión, te llevará un tiempo si quieres conseguir el cliente.

Piensa, que, si no lo consigues en esa reunión, habrás perdido como mínimo, entre 1 y 2 horas de tu tiempo.

Debes valorar si te interesa o no esa reunión.  Tu tiempo es oro. Ya sea una gran empresa o un pequeño cliente, en cualquier caso, debes dejar claro que tu tiempo vale dinero. Si no lo dejas claro inmediatamente, estás perdido.

Si por el motivo que sea, el cliente te pide una segunda reunión, ya deberías descartarlo directamente. El propio cliente ya dará por hecho, que de nuevo es sin cobrar. Entonces, ya te será imposible explicarle que tu tiempo vale dinero.

Trabajar de Freelancer tiene muchas ventajas, pero es una carrera de fondo. No tiene sentido que te canses nada más empezar, porque lo verdaderamente difícil es aguantar.

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